Yolanda Andrade rompe en llanto al revelar la dura batalla contra su enfermedad

La conductora y actriz describió cómo esta condición ha transformado su vida, llevándola a sentirse ‘atrapada en otro cuerpo’

La conductora y actriz mexicana Yolanda Andrade, de 53 años, regresó a la televisión tras varios meses de ausencia por problemas de salud, y en una emotiva aparición en el programa “Montse & Joe” junto a su amiga Montserrat Oliver, abrió su corazón sobre la difícil realidad que enfrenta debido a una enfermedad degenerativa incurable.

Andrade, visiblemente conmovida y entre lágrimas, describió cómo esta condición ha transformado su vida, llevándola a una “depresión absoluta” y a sentirse “atrapada en otro cuerpo”.

La famosa explicó que los médicos le han informado que la enfermedad progresará gradualmente, afectando su movilidad y su capacidad para hablar, hasta el punto de que eventualmente no podrá caminar ni comunicarse verbalmente.

“Los doctores me han ayudado mucho, pero poco a poco no voy a poder caminar, no voy a poder hablar, etcétera, etcétera”, confesó Andrade durante la emisión, destacando que, aunque no especificó el nombre exacto de la afección, se trata de una condición sin cura que ha requerido atención médica constante para retrasar su avance.

Entre los desafíos más duros que ha mencionado, Andrade resaltó el impacto emocional y psicológico. “Mi voz y como hablo, yo no lo había escuchado. Cuando yo me oigo, digo: ‘no soy yo’, cuando yo veo videos de antes, me da mucho sentimiento, parece que es otra persona, pero soy yo, atrapada en otro cuerpo”, expresó con voz entrecortada.

Además, admitió haber experimentado frustración extrema, fatiga repentina –comparada con “apagar la luz”– y dificultades para comer o descansar, lo que la ha mantenido inmóvil en la cama durante períodos prolongados. “A veces uno se fastidia y se pone grosero, a veces no puedes comer. A veces ya quieres que se haga de noche para que amanezca, pero de todas maneras da igual, estás igual, inmóvil en una cama”, agregó.

La conductora también habló del desgaste en su entorno familiar y social, reconociendo que la enfermedad “cansa mucho” a sus seres queridos, a pesar de su apoyo incondicional. Para sobrellevarlo, Andrade ha recurrido a la fe, rezando intensamente, y a conversaciones con otros pacientes en situaciones similares, comparándolo con un grupo de apoyo como Alcohólicos Anónimos. “Es como el AA, el estar en una terapia de grupo, no quiero ser negativa, soy positiva. Le echo ganas, como dicen, pero créanme que una persona enferma, pues obviamente le echa ganas, pero el cuerpo no responde, y mi mente está al tiro y eso es lo que te asusta más, porque dices: ‘¿no soy yo o qué pasa?'”, compartió.