Timothée Chalamet, de 30 años, explicó que sentía una profunda responsabilidad por honrar su última interpretación como Paul Atreides en Dune 3. Para él, la tercera película no fue una simple secuela, sino la culminación de su carrera.
En un evento de Variety y CNN en la Universidad de Texas en Austin, comentó: “No quería ser complaciente con ningún momento. Todo era sagrado, y era mi última vez haciendo una película de Dune, así que quería tratarla como tal. Porque la gente puede ser complaciente, pero fui más intenso en la tercera. Sentí que ese era el impulso natural, así que quise contrarrestarlo con todas mis fuerzas”.
Timothée, quien ha liderado la franquicia desde la adaptación de Denis Villeneuve de 2021 de la novela clásica de Frank Herbert, explicó que volver a secuencias familiares no hizo que la experiencia fuera más fácil; de hecho, lo hizo más decidido a mejorar su actuación.
Él compartió: “En la primera Dune, teníamos una secuencia de ornitóptero que tuve la oportunidad de hacer nuevamente en la tercera, pero esta vez estaba mucho más preparado. En Dune 3, a diferencia de la primera película, salí temprano y estudié el panel de control: todo tipo de jeroglíficos y cosas que no tienen relación con la realidad. Quería saber qué hacía cada botón e inventar una dinámica con él”.






